Marco Reus, uno de los futbolistas más talentosos de Alemania y emblema del Borussia Dortmund, ha tenido una carrera marcada por la genialidad… y también por las lesiones. Entre ellas, el dolor recurrente en las rodillas ha sido uno de sus mayores obstáculos. Aunque los partes médicos hablan de “síndrome femoropatelar” o “molestias en la articulación de la rodilla”, el patrón de síntomas encaja con una condición muy frecuente —pero poco comprendida—: la condromalacia rotuliana.
¿Pero qué es exactamente esta patología, por qué afecta a personas jóvenes, y qué se puede hacer cuando el dolor persiste a pesar de entrenamientos adaptados, fisioterapia o reposo?
Hoy exploramos este tema desde una perspectiva clínica, pero también humana. Porque si tú también sientes dolor en la cara anterior de la rodilla, si subir escaleras o agacharte te resulta cada vez más incómodo, esto te puede interesar mucho más de lo que crees.
Cuando la rodilla falla desde dentro: qué es la condromalacia rotuliana
La condromalacia rotuliana es una alteración del cartílago que recubre la parte posterior de la rótula. Por diversas razones —sobrecarga, mala alineación, disfunción muscular o visceral—, este cartílago comienza a reblandecerse, deteriorarse o inflamarse.
El resultado es dolor anterior en la rodilla, especialmente al:
- Subir o bajar escaleras
- Agacharse o ponerse en cuclillas
- Sentarse por tiempo prolongado con la rodilla flexionada
- Correr o hacer ejercicios de impacto
En deportistas como Marco Reus, este dolor suele aparecer como un síntoma persistente tras entrenamientos intensos, o incluso en reposo prolongado, lo que limita la capacidad de recuperación y continuidad.
¿Por qué afecta tanto a personas jóvenes y deportistas?
Aunque se suele asociar al desgaste del cartílago en edades avanzadas, la condromalacia aparece con frecuencia en personas jóvenes.
Especialmente en mujeres deportistas, corredores, jugadores de fútbol o personas con prácticas repetitivas de flexión de rodilla.
Algunas causas comunes son:
- Desequilibrios musculares entre cuádriceps, isquiotibiales y glúteos.
- Mala alineación femoropatelar (rótula que no encaja bien en su corredera).
- Hipermovilidad articular o rigidez de cadera/tobillo.
- Sobrecarga por gestos repetitivos en el deporte.
- Disfunciones viscerales (como congestión hepática o digestiva) que alteran el tono de los músculos del muslo.
En el caso de Reus, su historial de lesiones sugiere un componente estructural, pero también funcional, que nunca llegó a estabilizarse del todo. Las recaídas y los dolores residuales son muy comunes si solo se trabaja desde el síntoma, sin mirar al sistema en su conjunto.
El dolor que no siempre se ve en las pruebas
Uno de los mayores problemas de la condromalacia rotuliana es que no siempre aparece en una resonancia. Especialmente en fases iniciales, el cartílago puede estar inflamado o alterado funcionalmente sin mostrar cambios visibles. Esto lleva a frases típicas como:
- “Tu rodilla está bien en la imagen”.
- “No hay nada roto, sigue entrenando”.
- “Será psicológico o por sobrecarga”.
Pero el dolor es real. Y puede cronificarse si no se trata de forma adecuada. En este sentido, muchos deportistas acaban rotando entre fisios, traumatólogos y preparadores sin que nadie les explique por qué vuelve el dolor una y otra vez.
Marco Reus y sus problemas de rodilla: un ejemplo de condromalacia persistente
Aunque el diagnóstico específico de condromalacia no fue detallado en todos sus partes médicos, medios como la Bundesliga oficial y portales deportivos alemanes han documentado múltiples episodios de dolor rotuliano, sobrecarga femoropatelar y molestias funcionales en Reus. Fuente: https://www.bundesliga.com/en/news/Bundesliga/borussia-dortmund-marco-reus-injury-history-knee-problems-471739.jsp
En 2017, tras una lesión de ligamentos, Reus confesó en entrevistas su miedo a que “las rodillas no respondieran igual”. Y aunque volvió a jugar, su rendimiento ha sido intermitente, probablemente por la sensación de inseguridad y disfunción en la articulación.
Este tipo de dolor, constante pero invisible, es uno de los grandes desafíos del deporte moderno. Y también lo es en la vida diaria de muchas personas que, sin ser atletas profesionales, viven con dolor al subir escaleras o al estar de pie mucho rato.
Cuando el dolor persiste, hay que mirar más allá de la rodilla
Desde el enfoque de Fiit Concept, la condromalacia no es solo una lesión local, sino la consecuencia de un desequilibrio funcional en toda la cadena de movimiento y en el sistema visceral.
Muchos pacientes presentan, junto al dolor de rodilla:
- Disfunción digestiva (como digestiones pesadas o estreñimiento).
- Tensión abdominal o lumbar.
- Bloqueo en la charnela toracolumbar.
- Desequilibrio pélvico y fatiga muscular del glúteo medio.
En estos casos, el tratamiento convencional (ejercicios de cuádriceps, plantillas, frío local) puede no ser suficiente si no se restablece la dinámica visceral y postural.
El programa Fiit Concept: movimiento, fitoterapia y lógica integrativa
En nuestro programa online de tratamiento para condromalacia rotuliana, guiamos a los pacientes a través de un proceso completo de recuperación que incluye:
- Ejercicios específicos.
- Activación del glúteo medio y control femoropatelar sin sobrecarga.
- Técnicas de respiración y desbloqueo visceral, centradas en hígado, intestino y diafragma.
- Fitoterapia antiinflamatoria y digestiva para regular el entorno bioquímico de la articulación.
- Educación postural y hábitos que previenen recaídas.
Conoce el programa completo para condromalacia rotuliana de Fiit Concept
Conclusión: tu rodilla puede sanar si escuchas al cuerpo completo
La condromalacia no es una sentencia, pero sí un aviso. El cuerpo te dice que algo en tu dinámica de movimiento y regulación interna no está funcionando bien. Si solo tratas el dolor, puedes calmarlo un tiempo… pero si entiendes su origen, puedes transformarlo.
Como en el caso de Marco Reus, el éxito no depende solo de entrenar más o parar más tiempo, sino de reencontrar la estabilidad funcional que sostiene cada gesto. Y para eso, a veces hace falta cambiar de enfoque, mirar más allá de la articulación y trabajar el sistema como un todo.